Cómo trabajo

Cuando me llamas no empieza un procedimiento: empieza una conversación. Mi trabajo tiene cuatro pasos y en todos ellos estoy yo, no un departamento.

  1. La primera llamada

    Me cuentas qué está pasando, sin filtros. Te pido lo básico: escrituras, la última cuota pagada y las cartas que hayas recibido de tu acreedor.

    • La escritura de la hipoteca, o al menos la entidad y el año.
    • La fecha de la última cuota pagada, aunque sea aproximada.
    • Las comunicaciones de tu acreedor: cartas, burofaxes, notificaciones del juzgado. Todas, también las que no has abierto.
    • Una nota simple del Registro, si la tienes: dice quién es hoy tu acreedor y qué cargas pesan sobre la finca.

    En esa misma conversación te explico también en qué condiciones trabajo.

  2. Estudio del caso

    Miro quién es hoy tu acreedor, en qué fase estás, qué cargas pesan sobre la vivienda, cuánto vale y qué quieres conseguir tú.

  3. Estrategia y negociación

    Te propongo la salida con más posibilidades y la defiendo frente al acreedor: dación, venta con quita o reestructuración.

  4. Firma y cierre

    El acuerdo se formaliza en notaría y se cancelan las cargas. Te acompaño hasta el final.

    Antes de la firma reviso contigo cada documento y te explico qué estás firmando, línea a línea. Después compruebo que la cancelación de cargas se inscribe en el Registro.

Qué hago y qué no hago

Prefiero que lo sepas antes de llamar.

Lo que hago

  • Negocio directamente con tu acreedor, sea un banco, un fondo o el servicer que gestiona tu deuda.
  • Propongo y cierro daciones en pago, ventas con quita y cancelación y reestructuraciones de deuda.
  • Incluyo en el acuerdo todas las cargas de la finca: hipoteca, comunidad, IBI, embargos.
  • Trabajo en cualquier fase: antes del impago, con demanda en marcha, con subasta señalada y también después.
  • Coordino la firma en notaría y la cancelación de cargas.

Lo que no hago

  • No soy abogada: no presento escritos ni llevo procedimientos judiciales. Eso lo hace un abogado colaborador y yo sigo negociando en paralelo.
  • No tramito la Ley de Segunda Oportunidad: la derivo a despachos colaboradores.
  • En herencias, divorcios y fiscalidad, solo la parte hipotecaria.
  • No visito inmuebles.

Si tu caso necesita a otro profesional, no te dejo solo: te lo digo, te pongo en contacto con mi equipo de colaboradores y sigo con la negociación mientras ellos hacen su parte.

Qué necesito de ti

  1. Voluntad de resolverlo. Si tú no quieres firmar una salida, no hay acuerdo que valga.
  2. Seguir las indicaciones. Cuando te pida un documento o te diga que no respondas a una llamada del acreedor hasta hablar conmigo, es por algo.
  3. Abrir el buzón. En esas cartas están los plazos. Ábrelas y mándamelas.
  4. No firmar nada sin consultarme. Ni una refinanciación, ni una novación, ni una «propuesta de regularización». Lo vemos juntos antes.

Empecemos por la primera llamada

Cuéntame toda la película, con fechas y papeles si los tienes. Te digo si hay margen para negociar.

Atiendo en toda España, por teléfono y WhatsApp. Si no puedo cogerlo, te llamo yo.