Colaboro con despachos y profesionales en las dos direcciones: me derivas la negociación con el acreedor y yo te derivo lo que no hago.
No soy abogada y no llevo procedimientos. Cuando un cliente tuyo tiene una hipoteca impagada y lo que necesita es un acuerdo con el banco o el fondo, me encargo de la negociación extrajudicial de principio a fin y te mantengo al tanto.
Y al revés: cuando un caso mío necesita defensa judicial, la Ley de Segunda Oportunidad o resolver una herencia, lo derivo a profesionales de confianza. Si es tu especialidad, me interesa conocerte.
Teléfono y WhatsApp. Si no puedo cogerlo en ese momento, déjame un mensaje y te llamo yo.
¿Eres tú quien tiene la hipoteca impagada? Cuéntame tu caso aquí.
Cuéntame a qué te dedicas y en qué zona, o el caso que quieres derivarme, y te llamo.
Me cuentas a qué te dedicas y dónde trabajas, o el caso concreto que tienes.
Yo negocio con el acreedor; tú llevas la parte judicial o jurídica. Nadie invade el trabajo del otro.
Compartimos avances para que el cliente reciba un plan coherente y no dos mensajes distintos.